Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Estilo Koto Ryu Koppojutsu
Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Estilo creado en el Siglo XVI, llevado a Japón desde China por Chan Busho.
Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Fue organizado por Sakagami Taro Kunishige.
Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Utiliza distancias cortas, métodos directos y rápidos para impactar las articulaciones.

Leer más...  
Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Gikan Ryu Koppojutsu
Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Estilo creado en el Siglo XVI por el Daimyo Uryu Gikanbo.
Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Posee una Forma Particular de Patear y Comúnmente se Proyecta Barriendo las 2 Piernas.
Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Utiliza distancias cortas, métodos directos y rápidos para impactar las articulaciones.

Leer más...  

Clases de Ninjutsu en Santiago Centro     MUJERES GUERRERAS DE JAPÓN     Clases de Ninjutsu en Santiago Centro

Existió una famosa guerrera llamada Itagaki, descrita como excepcionalmente fuerte y hermosa, de piel muy blanca, como si perteneciera a la corte. En batalla estuvo a cargo de 3000 soldados en el castillo Torizakayama. Debió enfrentarse al Shogunato de Hojo quien envió a 10.000 hombres hacia dicho castillo. Itagaki luchó duramente con su Naginata dando muerte a una gran cantidad de guerreros, llevando de esta manera a sus tropas fuera del castillo directamente hacia los guerreros de Hojo.

En la mitología del Japón la primera mujer que utilizó armas fue Amaterasu, diosa del sol. Una de las versiones de las "Crónicas del Japón" (Nihongi) la describe portando un arco y 3 espadas para defenderse de la venida al cielo de su hermano Susano o.

La primera mujer dirigente conocida de Japón fue Himiko, quien dirigió el país entre el 197 y el 247 de nuestra Era. Condujo su ejército y participó en batallas tanto terrestres como navales.

Según las mencionadas Crónicas (Nihongi), se relata que un día un Dios habló por boca de un oráculo e indicó al emperador la existencia de un país de una gran riqueza al Oeste, y cuya conquista estaría asegurada. Pero el emperador no quiso creer en el oráculo, y el Dios, en cólera hizo que en unos instantes muriese el emperador. La emperatriz, de nombre Jingû Kogô, decidió entonces ir ella misma a conquistar ese país, que resultaría ser Silla, uno de los antiguos reinados de Corea. De camino, acabó con un personaje fabuloso, provisto de alas, un bandido que asolaba la región, de nombre Kamawashi y luchó también contra una mujer rebelde, Taburatsu Hime, a la que igualmente derrotó. Después, bajo un signo de los dioses, Jingû Kogô se peinó a la forma masculina y sosteniendo un arma en su mano, lideró a su ejército hasta conquistar el reino de Silla, cuyo rey se rindió sin resistencia, convirtiéndose así, en el año 200, en la dueña de Corea. El nombre de esta emperatriz, que gobernó durante 70 años, es hoy día célebre en Japón, debido a sus conquistas. Se la considera la introductora en Japón del primer lenguaje escrito.

En la Historia de Japón también existen relatos de mujeres Samurai. La más famosa de ellas fue Tomoe Gozen, esposa del samurai Minamoto Yoshinaka, mencionada en la obra Heike Monogatari, la cual luchó junto a su esposo, Minamoto Yoshinaka, señor de Kiso, en la batalla del Río Uji, ocurrida en 1184. Una desesperada batalla contra fuerzas enemigas muy superiores, y en la que Minamoto Yoshinaka resultó muerto, no sin antes, cuando casi todo su ejército había sido aniquilado, ordenar a Tomoe que huyera, pues Minamoto consideraba un deshonor que después de muerto fuera recordado por haber arrastrado con él a una mujer en su último combate. La historia de Tomoe es muy popular en Japón, y ha inspirado la imaginación de numerosos artistas. Incluso existe una obra de teatro tradicional japonés (Teatro Nô) inspirada en ella.

Algunas Mujeres Samurai:

Las mujeres de la casta Samurai debían proteger sus familias, tierras y castillos durante la ausencia de sus maridos. Para ello recibían entrenamiento en el uso de armas, especialmente la espada y aprendían a montar a caballo. Durante el período Kamakura (1192 - 1333) estaban tan extendidas las guerras que las mujeres participaban con frecuencia en las batallas. En el siglo XII, Fujinoye, esposa de Kajiwara Genda Kagesuya, defendió el Castillo de Takadachi, matando al menos a 2 de los atacantes en el combate cuerpo a cuerpo.

En 1868, durante la guerra mantenida entre los seguidores del Shogunato y los partidarios de la restauración imperial, 3.000 samuráis del clan Aizu, partidarios del Shogunato, defendían la fortaleza de Wakamatsu contra un ejército de 20.000 hombres. Sin esperanza de recibir ayuda, movilizaron a todo aquél que pudiera utilizar un arma. Un grupo de 20 mujeres formó una unidad que luchó en primera línea. A una de estas mujeres, Nakano Takeko, que después de luchar duramente, murió de un disparo en el pecho durante la batalla, se le levantó un monumento en el templo Hokai, en Aizu Bangemachi, provincia de Fukishima.

Cuentos, Leyendas, Mitología:

En los cuentos de batalla de Japón, como en algunas crónicas de guerra de los períodos Heian, Kamakura y Muromachi se centran casi totalmente en hechos de la nobleza y de las clases del guerrero, casi nunca se mencionan a las guerreras mujeres. En los tiempos anteriores a los períodos Heian y Kamakura, las mujeres que se hicieron presentes en el campo de la batalla eran una excepción a la regla. Hay una imagen común de la feminidad japonesa basada en los cuentos que tienen a mujeres de la corte imperial, cubiertas con las capas del kimono y rígidas costumbres, preocupadas por la poesía y la visión de la luna.

Era en este tiempo en que se presentó la imagen de las mujeres combatientes con naginata. Sin embargo, Yazawa Isako, décimo sexta directora de la generación de la Toda-ha Buko Ryu escribió en 1916, que el arma principal de la mayoría de las mujeres en esas épocas horribles de guerra no era la naginata, sino la daga (Kaiken).

Las mujeres Bushi llevaron un kaiken con ellas siempre, pero según Yazawa no se esperaba que las mujeres generalmente lucharan con su daga, sino que por el contrario, la utilizaban para matarse en costumbre de una manera similar al Seppuku del guerrero masculino. Esta forma femenina de suicidio era conocida como Jigai. En el ritual del Seppuku, un hombre debía demostrar su honor en la cara del dolor inimaginable. En Jigai, las mujeres utilizaban un método en el cual la muerte debía ocurrir relativamente rápido, y la naturaleza de la herida no causaría desgarramiento de los miembros, para no ofender la dignidad de la mujer después de la muerte. La daga fue utilizada para poder cortar la vena yugular. Las mujeres no entrenaron al usar Kaiken con técnicas sofisticadas de combate.

El Período De Edo (1603-1867)

Las reglas y las convenciones sociales que gobernaban la conducta entre los hombres y las mujeres, (antes más igualitarios) llegaron a ser en el período Edo mucho más rígidas que en cualquier otro período de la historia japonesa. La relación de una mujer hacia su marido reflejaba la de un samurai hacia su señor. Se esperaba que la mujer del Bushi centrara su vida en su hogar, sirviendo a su familia, en primer lugar a su marido, sus hijos masculinos en segundo lugar, y su suegra en tercero. Los estudios y la actividad física fuerte no tenían lugar para estas mujeres. En los hogares había generalmente un cuarto reservado para los hombres en el cual prohibieron a las mujeres entrar, excepto para limpiar o llevar el alimento. Los maridos y las esposas incluso no dormían juntos habitualmente. El marido visitaría a su esposa para iniciar cualquier actividad sexual y se retiraría luego de haber cumplido con el propósito a su propio sitio.

Lo que se esperaba de los hombres era que sacrificaran sus vidas por el estado y por el mantenimiento de la sociedad, lo que se esperaba en cambio de las mujeres era que se sacrificaran a una vida rígida, y limitada en el hogar.

Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Estilo Takagi Yoshin Ryu
Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Estilo creado en el Siglo XVII, por Takagi Oriemon Shigenobu.
Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Utiliza Jutaijutsu con mucha velocidad controlando el equilibrio del oponente.
Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Desarrollado para sitios cerrados, por lo que utiliza técnicas a corta distancia.

Leer más...  
Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Estilo Shinden Fudo Ryu
Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Estilo creado en el siglo XII por Izumo Kanja Yoshiteru.
Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Dividido en Dakentaijutsu (Formas de Golpeo) y Jutaijutsu (Agarres, Palancas y Proyecciones).
Clases de Ninjutsu en Santiago Centro
Utiliza Daisho, Katana, Yari, Naginata, Hojojutsu.

Leer más...